Acoso Escolar


Cuando en los planteles educativos se detecte o se reciba denuncia de que presuntamente algún alumno ha sido víctima de acoso escolar (físico, psicológico, de índole sexual, ciberbullying, sexting y/o pack), el responsable del plantel procederá a:

a) Implementar medidas que, garanticen la salvaguarda de la o el niño a través de la supervisión constante de las actividades que realice al interior del plantel educativo.

Salvaguardar conlleva la implementación de diversas estrategias técnico-pedagógicas y normativas que permitan reestablecer en el alumno de manera particular y en la comunidad educativa de manera general, el ambiente de convivencia que ha sido trastocado, mismas que deberán garantizar su pleno desarrollo físico, social y psicosexual. Art. 73 y 74 de la LGE y 3 y 12 LGDNNA).

b) Atender y/o citar a la madre, padre de familia o tutor del alumno presuntamente violentado para:

  1. Conocer su versión de los hechos.
  2. Solicitar su autorización para tomar el dicho del alumno, recabando las circunstancias de modo, tiempo y lugar de los presuntos hechos.
  3. Explicar a detalle las acciones que de acuerdo con el presente protocolo se implementarán, estableciendo tiempos para su aplicación y respuesta.
  4. Acordar las acciones que de manera inmediata se generarán al interior del plantel para salvaguardar la integridad de su hijo y sus derechos humanos.
  5. Situación actual de la niña, niño o adolescente presuntamente afectado; en cuanto a su asistencia al plantel, permanencia durante la jornada escolar y estado de salud físico y emocional; y en su caso realizar la canalización del alumno, para la atención y apoyo pertinente.
  6. Dichas acciones, deberán ser registradas en una minuta y/o formato oficial de la escuela con la firma de la autoridad y la madre, padre de familia o tutor en común acuerdo.
  7. Registrar por escrito el compromiso de la madre, padre de familia o tutor para dar seguimiento a la atención del menor.

c) En caso de que el presunto agresor sea estudiante, atender y/o citar a su madre, padre o tutor para:

    1. Informar las conductas presumibles a fin de generar un estado de indefensión por desconocimiento, o violentar sus derechos humanos.
    2. Solicitar su autorización para recabar la versión del alumno con el objeto de conocer y allegarse de mayores elementos sobre el evento motivo de queja.
    3. Explicar a detalle sobre las acciones que de acuerdo con el protocolo se implementarán, estableciendo tiempos para su aplicación y respuesta.
    4. Acordar las acciones que de manera inmediata se generarán al interior del plantel para salvaguardar la integridad del estudiante y sus derechos humanos.
    5. Situación actual del presunto(s) alumno(s) agresor(es); en cuanto a su asistencia al plantel, permanencia durante la jornada escolar y estado de salud físico y emocional; y en su caso realizar la canalización del alumno, para la atención y apoyo pertinente.
    6. De ser necesario deberá implementarse un Plan de Intervención de la gestión de las emociones permanente, para la atención y seguimiento de los casos de acoso escolar; mismo que deberá considerar los siguientes aspectos:
      • Realizar diagnóstico de intervención que focalice casos de violencia.
      • Implementar una estrategia integral para la gestión de las emociones, que desarrolle las habilidades socioemocionales de los alumnos, que favorezca la resolución no violenta de los conflictos interpersonales.
      • Atención y/o canalización psicológica, o en su caso psiquiátrica de aquellos alumnos con situaciones emocionales, que ameriten atención.
      • Realizar talleres y/o pláticas internas y/o externas, enfocadas a los alumnos y padres de familia en temas como: resolución de conflictos, discriminación, inclusión, tolerancia, cultura de la paz y no violencia, respeto, legalidad, derechos de las niñas, niños y adolescentes, violencia de género, discriminación, acoso escolar o bullying; mismas que pueden solicitarse y/o brindarse por las áreas de trabajo social y orientación escolar; o bien con el apoyo de instancias externas tales como la UAMASI, entre otros (previa solicitud que haga el plantel).
      • Capacitación, talleres y/o pláticas enfocadas a docentes y personal que atiende alumnos, en temas como mediación, diálogo, comunicación asertiva, conciliación, resolución de conflictos, derechos de las niñas, niños y adolescentes, prevención y erradicación de la violencia de género, la discriminación, acoso escolar o bullying, entre otros temas que aporten a la atención de casos semejantes a los que nos ocupa.
      • Implementación de campañas escolares permanentes, enfocadas en promover el buen trato y respeto a la dignidad humana; así como temáticas enfocadas en la inhibición de la violencia a través del reconocimiento y desnaturalización de su ejercicio y del conocimiento de sus consecuencias individuales, familiares, sociales y jurídicas.
      • Visitas periódicas en todos los grupos del plantel para conocer el clima áulico e identificar la percepción de seguridad del alumnado dentro de su entorno educativo, así como factores de riesgo dentro de las instalaciones; considerando la aplicación de encuestas y/u otros instrumentos que sean pertinentes, tanto al alumnado, cómo a padres de familia y personal escolar.
      • Inclusión en las Juntas de Consejo Técnico Escolar temáticas que enriquezcan las habilidades emocionales de los educandos, con el propósito de diseñar e incluir una estrategia para atender los casos de violencia, dentro de los ámbitos del Programa Escolar de Mejora Continua.
      • Seguimiento del compromiso del plantel de garantizar la integridad de la comunidad educativa, mediante la implementación del Protocolo denominado “revisión de útiles escolares”; preservando ante todo su integridad física, psicológica, sexual y emocional.
    7. Dichas acciones, deberán ser registradas en una minuta y/o formato oficial de la escuela con la firma de la autoridad y la madre, padre de familia o tutor en común acuerdo.
    8. Registrar por escrito el compromiso de la madre, padre o tutor para dar seguimiento a la atención del menor.

Dichas acciones, deberán ser registradas en una minuta y/o formato oficial de la escuela con la firma de la autoridad y la madre, padre de familia o tutor en común acuerdo

d) Comunicar por escrito a su autoridad inmediata superior sobre la queja o detección realizada, así como las medidas acordadas e implementadas hasta el momento, a efecto de coadyuvar de manera conjunta, para la efectiva aplicación de los Protocolos.

e) Iniciar la investigación correspondiente con todos los posibles involucrados para esclarecer la situación, salvaguardando la identidad de los menores involucrados a fin de evitar señalamientos y garantizando la protección de los derechos humanos de los involucrados, recabando las evidencias documentales que acrediten la indagación.

  • Es indispensable realizar un trabajo diagnóstico en el grupo con el fin de identificar la percepción de los alumnos respecto a la convivencia entre el alumnado, clima áulico y situaciones de violencia escolar con el propósito de conocer si las conductas referidas en la queja corresponden a una situación de acoso escolar o si se refieren a un evento de violencia entre pares, violencia escolar o bien, conflictos entre alumnos.
  • Solicitar al cuerpo docente responsable de grupo y, para el caso de secundaria: prefectos, orientadores y trabajadores sociales, un informe por escrito sobre el hecho investigado, así como algún antecedente relacionado con la queja.

f) Convocar a la madre, padre de familia o tutor del presunto agredido para:

  1. Informar los hallazgos de la investigación.
  2. Informar las acciones que de manera inmediata se implementarán con el presunto o presuntos agresores en apego a lo establecido en el Marco para la Convivencia.
  3. Informar las estrategias que se implementarán para restablecer la sana convivencia entre el alumnado, mismas que estarán enfocadas a evitar que situaciones similares se presenten.
  4. Establecer reuniones de seguimiento para evaluar el avance de las estrategias implementadas para la mejora de la convivencia.
  5. Recuperar la firma y leyenda de conformidad de la madre, padre de familia o tutor respecto de la atención y solución brindada para la atención de la queja.

Dichas acciones, deberán ser registradas en una minuta y/o formato oficial de la escuela con la firma de la autoridad y la madre, padre de familia o tutor en común acuerdo.

g) Convocar en otra cita a la madre, padre de familia o tutor del presunto(s) agresor(es) para:

    1. Informar los hallazgos de la investigación.
    2. Informar las acciones a implementar de acuerdo con lo establecido en el Marco para la Convivencia, dicha implementación deberá ser acorde a la falta cometida por el alumno.
    3. Informar las estrategias que se implementarán para restablecer la sana convivencia entre el alumnado, mismas que estarán enfocadas a evitar que situaciones similares se presenten.
    4. Establecer reuniones de seguimiento para evaluar el avance de las estrategias implementadas para la mejora de la convivencia.
    5. Recuperar la firma y leyenda de conformidad de la madre, padre de familia o tutor respecto de la atención y solución brindada para la atención de la queja.

Dichas acciones, deberán ser registradas en una minuta y/o formato oficial de la escuela con la firma de la autoridad y la madre, padre de familia o tutor en común acuerdo.

h) Después de resolver los hechos, se deben realizar acciones que recuperen la sana convivencia entre los miembros de la comunidad escolar, dando puntual seguimiento a la conducta e interacción entre los alumnos involucrados en la queja.

i) En caso de que se haya concluido el protocolo y exista la conformidad por parte de la madre, padre de familia y/o tutor, deberá informar a la UAMASI sobre la problemática, atención y solución adoptada, remitiendo la totalidad de las evidencias documentales generadas de la aplicación del presente protocolo, será indispensable que se remita la conformidad de la madre, padre de familia o tutor por escrito.

j) De considerar que no se cuenta con elementos contundentes para esclarecer la situación o si las madres, padres de familia o tutores no quedan conformes con el resultado y la solución adoptada por la autoridad escolar podrá solicitar la intervención de la UAMASI, siempre y cuando se hayan agotado la totalidad de las acciones del protocolo, para lo cual deberá remitir las evidencias documentales de todo lo realizado y describir a detalle las razones definitivas por las que no se solucionó el particular, además, deberá informar a las madres, padres de familia o tutores las instancias legales paralelas ante las cuales es factible presentar su queja.